Never Again: Historia de una canción

Muchas veces me he sentido enamorado de un tema (no hablo de los míos, eso sería onanismo), y si en algún DVD he tenido la inmensa suerte de ver cómo fue su parto, me he sentido más que enganchado. No deja de ser un asomarse a la cocina en un proceso creativo, cosa que, aun viéndome yo involucrado en ellos, siempre me ha parecido algo mágico.

He decidido diseccionar este tema de los Knockout para quien pudiese interesar.

Lo primero que compuse fue la letra. No iba exactamente ligada a una melodía, sino más bien a una primeriza estructura de acordes. Como aún no tenía terminado el texto, pero sí tenía bastante claro el desarrollo de la pieza, grabé el Never Again original, con una guitarra acústica simplemente.

A partir de aquí, traté de ajustar la letra al esqueleto que había confeccionado. Trabajé la melodía e hice cuadrar letra y estructura. De este modo llegué a la Segunda versión, teniendo ya el tema una base más trabajada. Eso sí, es la desnudez extrema. La voz y la guitarra, sin más. Lo que no funcione con eso, para mí (cada cocinero tiene sus recetas) no funciona.

Con esto montado, era el momento de revestirla un poco. Alguna idea de groove para el batería, alguna armonía para otra guitarra, coros si procede…Algo que diese una imagen algo más compleja de la idea, para la banda. Como terreno base para empezar a trabajar es un buen método. Así llegó la demo para los KO.

Ahora sólo quedaba quedar con la banda y pasar lo que era una idea acústica, a un formato trío eléctrico. Darle un groove diferente, pillarle bien la onda, y conseguir que sonase como un bloque. Esta fue una de las primeras aproximaciones que hicimos, y priori, parecía que el Never Again en trio funcionaba.

Nos habíamos propuesto grabar un CD, así que queríamos que el tema tuviese un punto más de punch. A veces quedaba demasiado lineal, con poca dinámica. Nos metimos en faena y avanzamos a lo que, según íbamos tocando en directo, se definía como el Never Again más agresivo.

Ya sólo nos quedaba entrar a grabar y capturar esa evolución que el tema había sufrido desde aquella lejana maqueta primigenia y ruda, con voz y guitarra, a lo que ahora era nuestro tema estrella en los directos. La versión estudio estaba lista.

Afortunadamente, los directos se encargan de revitalizar los temas por sí solos. No necesitas invertir muchas horas en buscar nuevos matices. Suelen aparecer ellos solitos en los bolos, y para este Never Again en La jarra y la pipa no iba a ser diferente…

La música sigue viva, pese a quien pese.

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