M&C-29

M&C-29

Me he sentido viejo tantas veces que al final he terminado por creer que lo era. Una mañana amanecí sin reloj, sin tarjetas de crédito y sin maletas donde meter ropa. Así tuve que comenzar el viaje. Me di cuenta entonces que la vejez no era cuestión más que de creerla o no. Dejé de creer en ella y fui joven de nuevo. Y viví sin reloj, sin tarjetas de crédito y sin maletas donde meter ropas para viajar.

Anuncios