De colores

aceite

Le tomé prestado a mi hijo unas gafas de colores, de estas que hacen en el colegio con cartulina y celofán. Un celofán era rojo y el otro verde. Y descubrí un mundo diferente, antagónico y complementario, en el que ambos colores distorsionaban mi mirada podrida y me hacían ver las cosas con una sonrisa ya olvidada.

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