La sonrisa de lata

cocacola

Desesperado como hacía mucho tiempo que no lo estaba, busqué un sentido a todo el mal que estaba generando, a todo el tiempo perdido y por perder que me ahogaba. Y sentado en una terraza al norte de la ciudad, en una pequeña cala poco frecuentada y rodeado de una paz que no conseguía captar, la lata me sonrió.

Anuncios