Ojo de pez

ojo de pez

Me escapé rápidamente del lado de mis hijos, dirección a unos pescadores que sacaban su trabajo justo al lado de la casa de Dalí en Port Lligat. Sabía que dentro de los cubos habría material de calidad, fresco, recien pescado, o lo que es lo mismo a mis ojos: brillante y con reflejos.

Alcancé pronto el primer cubo, ¡y estaba vacío!. A su izquierda vi un segundo cubo, que salpicaba agua por los aletazos de los peces. ¡Bingo! ¡Ese es mi cubo!. Para entonces, mis hijos ya corrían hacia mí, de modo que no me ibva a poder dedicar con tranquilidad a tomar la foto…Me alcanzaron sin que yo llegase ni a ver el contenido de aquel segundo cubo.

Desenfundé la cámara como pistolero que dispara por intuición. De modo automático, pulsé el botos del modo macro…dejé que mi mano entras en el cubo y…¡click! Disparé.

Luego ya en la casa de Dalí, descubrí que el surrealismo sigue vivo…quizá por su entorno…Revisé el resultado de la captura, y encontré, cómo, aquel pez que yo no vi en el cubo, miraba a mí cámara…Y yo que pensé que era yo quien miraba…

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